yoga

( via El Observador)

(…)

Esto es lo que se llama una operación comando, y un ejercicio propio de lo que en el milieu se conoce como un “artista paracaidista”: que aterriza, da lo mismo en un lugar u otro, ajeno por completo al contexto social, histórico o político del sitio, al que se enfrenta como a una página en blanco. Solamente precisa conocer las dimensiones exactas de su trozo de pared. Al paracaidista, lo demás le da igual, se mueve en un universo muy similar vaya adonde vaya: tiene un encargo, unos jefes, unas fechas, un fee.

De una bienal de arte contemporáneo a otra, de una feria de arte a un evento de public art, de un aeropuerto a otro, reencontrado una vez y otra vez a los mismos colegas, artistas, comisarios y críticos in vogue, hablando siempre en inglés, la lingua franca del business global. Al paracaidista le trae al pairo donde ha aterrizado, y mucho menos la historia del lugar. La historia la hace él.

(…)

/ Rogelio López Cuenca